Un claro ejemplo de esta esclavitud es la reacción que toman los jóvenes al ver que cada vez crece mas la tecnología y queremos acceder a ella ya que todo lo que sale de esta lo queremos tener en nuestra vida.
La tecnología desarrollada para facilitarnos la vida también puede complircarnosla. los comportamientos como la obsesión por adquirir la ultima novedad tecnológica, el sustituir los contactos personales por la comunicación virtual o la necesidad de estar conectado a Internet de forma permanente
Si no sabemos utilizar bien la Internet podríamos ser suplantados en las redes sociales o ser victima de ciberbullyng
Es, en definitiva, la adicción, la que les impide desarrollar sus habilidades
sociales en la vida real, les hace hipersensibles a los juicios de los demás y
acrecienta su inseguridad. A partir de aquí se desarrolla una tendencia al
aislamiento, se rompen las relaciones sociales, se produce el fracaso escolar y
aparece la agresividad en ocasiones dirigida contra los propios miembros de la
familia.
Un niño tímido por naturaleza puede encontrar en la "privacidad" del
ciberespacio un medio para liberarse de las ansiedades que le producen las
relaciones sociales diarias en contacto directo. En principio esta actividad,
dentro de unos límites, no debería suponer nada pernicioso. La barrera de lo
patológico se cruza cuando dicha conducta implica tanto al sujeto que conduce a
dependencia. La persona reduce progresivamente su campo de intereses y sus
obligaciones, de manera que la conducta adictiva termina por acaparar su vida y
no existen otras actividades gratificantes fuera de la conducta motivo de
adicción.





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